Odontopediatría

La medida más importante para garantizar una adecuada salud dental puede resumirse en un consejo: visitar periódica y regularmente al odontólogo. No se trata de acudir sólo al dentista cuando aparece un problema, se advierte una caries, o el niño refiere una molestia dolorosa; lo fundamental es visitarlo antes de que surjan alteraciones, precisamente para prevenirlas o para corregir factores que predisponen a ellas.

Los padres deben esforzarse por transmitir al niño una sensación de confianza y seguridad cuando acude al dentista. De esta manera será más fácil para ellos visitar al dentista con regularidad.

 

¿Cómo debe realizarse el cepillado?

Tan pronto como salgan los primeros dientes de leche deben limpiarse con una gasa humedecida en agua o suero fisiológico.

Poco a poco se debe ir introduciendo el cepillo y pasta dental, y hasta los 3 años el cepillado lo realizarán los padres.

Hasta que el niño no tenga habilidad manual suficiente (6-8 años) el cepillado deberá ser supervisado por los padres. Se realizará tres veces al día. Por la noche, una vez lavado los dientes, el niño no debe comer ni beber, excepto agua.

 

Controlar la dieta de nuestros hijos es fundamental.

La alimentación debe ser siempre supervisada por el pediatra. Se ha de limitar el consumo de azúcares refinados y productos de bollería, evitando los alimentos de consistencia blanda y pegajosa (chocolates, golosinas, etc.)

Se deben evitar las bebidas que contengan ácidos y/o azúcares (refrescos, zumos,..) ya que atacan a los dientes.

 

Hábitos que perjudican la salud dental de los niños

  • Chupete: nunca debe untarse con miel, leche condensada u otros productos azucarados. Debe retirarse su uso a los 2-2,5 años para evitar posibles alteraciones bucales.
  • Succión del dedo: debe evitarse a tiempo ya que acarrea igualmente consecuencias graves en el desarrollo facial.
  • Respiración bucal: si detecta que su hijo respira por la boca, consulte con el pediatra. 

¿Qué debe hacer si se rompe o cae un diente?

Los golpes en los dientes de leche pueden afectar los dientes permanentes que se están formando.

Es importante acudir lo antes posible al dentista. Si el diente se rompe o se sale por completo de su posición en la boca, se debe guardar el diente o trozo en suero fisiológico, leche o agua refrigerada y acudir lo antes posible al dentista, teniendo la precaución de no envolverlo en servilletas de papel, o limpiarlo o cepillarlo.

 

¿Cuándo debe realizarse la primera visita al dentista?

A los 4 años, si los padres y el pediatra no observan nada relevante, se aconseja que acudan con sus hijos al odontopediatra, que supervisará su cepillado y hará las recomendaciones oportunas. A los 6 años, se recomienda la primera visita al ortondoncista que valorará cómo se está desarrollando el crecimiento facial del niño y el engranaje de las primeras muelas definitivas.

Las visitas periódicas se pautarán cada 6 meses o una vez al año en función de la salud dental y el desarrollo del niño.